top of page

El Magazín Digital “Voces Reales” fue pensado originalmente para que losuarios del CAE CREEME tuvieran la oportunidad de pensar el país y su realidad desde una perspectiva restaurativa, y que además la sociedad conociera su pensamiento. Es por ello que han establecido que para este número del mes de febrero el tema a reflexionar sea el Medio Ambiente, tópico tan de actualidad a propósito del fenómeno del Niño que nos tiene a los colombianos soportando inclementes temperaturas y apunto de experimentar racionamiento de agua y electricidad.

 

Nuestros usuarios quieren reflexionar y aportar propuestas que permitan disminuir los efectos negativos de este fenómeno. Ellos mismos han establecido algunas estrategias al interior del CAE con las que pretenden aportar a la mitigación de las fuertes temperaturas que soportamos por estos días.

 

Esperamos entonces que como ellos, todos los demás reflexionemos, aportemos y entendamos de una vez por todas que el planeta Tierra es el único hogar que hasta ahora tenemos, y que es imperativo cuidarlo.

Medio ambiente, medio pensar

Escrito por Iván Rendón

Director CREEME Pereira

Hace poco tuve la fortuna de ver una película llamada “Tótem Lobo”, la cual se desarrollaba en las llanuras de la hermosa Mongolia, y en la que los hombres decidieron acabar con la reserva de alces destinada por las tribus para los lobos salvajes, resultado de lo cual estos caninos terminaron atacando los rebaños de ovejas de los humanos y matando incluso personas.

 

También en un programa reciente de Animal Planet narraban como el accionar irresponsable de traficantes de marfil en los años 40 del siglo pasado hizo que estos paquidermos empezaran a nacer sin colmillos desde hace unos 15 años; con todo lo que esto implica. Y para no extenderme más con los ejemplos, recuerdo que por allá en los años 80, la brillante idea de cruzar abejas suramericanas con africanas, hizo que el producto de dicho cruce disminuyera la producción de comida en el Brasil y los países a los que esta abejas se desplazaron, pues éstas no polinizaban flores, acto fundamental para el cultivo de los alimentos que los humanos consumimos.

 

Es penoso aceptar que los llamados seres más inteligentes del planeta, los humanos, seamos los culpables de las mayores tragedias ambientales, y que pacientemente estemos destruyendo la única casa que tenemos. Y esto lo hacemos con actos muy sencillos de cambiar, como apagar la luz que no estamos usando, cerrar la llave mientras nos cepillamos los dientes; con actos un poco más comprometidos como reutilizar el papel, usar el agua que arroja la lavadora, no arrugar el papel que ya no usaremos y clasificarlo para reciclarlo; y con actos un poco más altruistas y universales, como ser conscientes de las atrocidades ambientales y humanas que comenten los grandes fabricantes de tecnología para obtener los minerales que componen los elementos como las baterías de los celulares.

 

Ya que parece que muchos adultos no alcanzan a comprender las implicaciones ambientales de sus actos irresponsables, lo único que puede quedarnos es insistir en educar a nuestros niños y jóvenes con una conciencia más universal, con la percepción que cada uno de sus actos hace parte de la cadena que pueden mantener viva nuestro planeta y recuperar el amor por la naturaleza. Enseñarles a pensar en el medio ambiente y que no repitan lo de las generaciones que los preceden, que a pesar de pertenecer a la especie más inteligente del planeta, solo hemos tenido la capacidad de medio pensar en este asunto. Posdata:

 

Creo que pensar en el medio ambiente implica también saber convivir entre nosotros, en paz, pero también saber convivir con nuestros animales sin maltratarlos con la excusa de estar haciendo “cultura” o “tradición”, como lo hacen los adeptos a la mal llamada “Fiesta taurina”, las peleas de gallos o las peleas de perros. No todos demostramos que queremos la paz, pues ésta se construye con pequeños y grandes actos comprometidos.

bottom of page